Pese a las pérdidas económicas provocadas por inundaciones que nuevamente afectaron este año el estado de Tabasco...
- Las severas lluvias de finales de octubre pasado inundaron el almacén de la Chontalpa generando pérdidas económicas por aproximadamente 1.2 millones de pesos
- La sucursal Sureste aporta el 20 por ciento de las ventas anuales de Diconsa y se ha consolidado como una de las filiales con mayor dinamismo
Pese a las pérdidas económicas provocadas por inundaciones que nuevamente afectaron este año el estado de Tabasco, la sucursal Sureste de Diconsa incrementó en 12 por ciento sus ventas de productos básicos consolidándose como una de las filiales con mayor dinamismo al abastecer con eficiencia a la población rural de zonas como la Chontalpa cuyo almacén se inundó a causa de las intensas lluvias.
Serafín Rodríguez Esguera, gerente de la Sucursal Diconsa Sureste, que abarca Tabasco y Chiapas, estimó que esta filial es la que más volumen de ventas tiene al aportar a Diconsa el 20 por ciento de las ventas anuales. De las 12 sucursales que integran el sistema de abasto, el Sureste aportó el 12 por ciento, seguido de Veracruz con 11 por ciento, y después las sucursales Sur, Norte, Oaxaca y Metropolitana, con porcentajes menores.
Recordó que en octubre del 2007 cuando Tabasco se vio afectado por las peores inundaciones en décadas, las ventas facturadas fueron de 280 millones de pesos, lo que se consideró histórico no sólo para la sucursal Sureste sino para Diconsa.
En tanto, en el 2005, cuando el huracán Stan afectó a Tapachula, Diconsa entregó gratuitamente, con recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), alrededor de 500 mil despensas, cantidad sólo rebasada por el millón 250 mil que se entregaron en las inundaciones del 2007 con apoyo de varios estados de la república.
Consideró que la situación geográfica de Tabasco es uno de los factores que ha llevado a Diconsa a tener una activa participación en las contingencias además de que también representa mayores ventas.
Así, la venta de básicos en Tabasco en el marco del Programa de Abasto Rural (PAR), que operó mil 75 millones de pesos, dicha sucursal vendió 470 millones de pesos; Tapachula 340 y Tuxtla Gutiérrez 270 millones de pesos.
Tabasco: la cultura de convivir con el agua
En situaciones de emergencia como inundaciones, cuando las tienditas o las comunidades están dentro del agua, la gente de Tabasco tiene una cultura de convivir con el agua, por lo que aun estando en albergues, las personas no dejan de estar pendientes de sus casas, incluso, hacen tapancos para quedarse en éstas.
Sucede lo mismo con las tiendas comunitarias, algunas de las cuales son instaladas sobre estructuras de madera o palafitos a fin de poder vender sus productos a la población que llega a éstas en lanchas o cayucos; sin embargo, reconoció que en estos casos se dificulta el reabastecimiento.
Cuando la emergencia se prolonga por varias semanas, como ocurrió el año pasado en la zona de los ríos y los municipios de Tenosique, Conuta, Emiliano Zapata y Balancán, se pagó el combustible a los lancheros para abastecer las tienditas que se vieron afectadas.
Admitió que las prácticas especulativas son comunes en situaciones de emergencia sobre todo en la zona de los pantanos, parte del centro, así como Macuspana y Centla, donde la gente vive de la pesca. Hay coyotes, comercializadores de pescado que van en sus lanchas hasta las comunidades que no tienen otro medio de comunicación más que el río, la laguna o el pantano, y compran pescado muy barato, al tiempo que venden productos básicos como el aceite al doble de lo que cuestan en Diconsa.
"Sin embargo, en Diconsa operamos a nuestros precios normales allí no hay alteración bajo ninguna situación, y menos cuando se trate de una situación de emergencia", subrayó.
Refirió que este año en la Chontalpa, un asentamiento humano de unos 10 mil habitantes, hubo pérdidas económicas a causa de una inundación. La bodega local está situada cerca de un drenaje que por falta de mantenimiento y debido a la cantidad de lluvia se inundó. Los daños a la mercancía se estimaron en un millón 200 mil pesos; básicamente harina de maíz, galletas, aceite, papel sanitario y maíz; la inundación también afectó a los almacenes en Cárdenas, Villa Aldama y Tulipán.
En el caso del almacén de la Chontalpa la mercancía contaba con seguro por lo que la aseguradora tomó nota de lo perdido y aunque hubo productos que no se pudieron inventariar ya que se disolvieron con el agua como la harina de maíz y las galletas, se pudieron validar las pérdidas para que el seguro pague.

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